Para consumidores vulnerables será de un 25%, no obstante, excepcionalmente, hasta el 31 de diciembre de 2022 el descuento será del 60%. En el caso de consumidores vulnerables severos será de un 40% y, excepcionalmente, hasta el 31 de diciembre de 2022 el descuento será del 70%.
Si además se es un consumidor en riesgo de exclusión social, porque se está siendo atendido por los servicios sociales de una administración autonómica o local que paguen al menos el 50% de la factura, no se tendrá que hacer frente a la factura eléctrica y, en caso de imposibilidad temporal para hacer frente al pago, no se podrá interrumpir el suministro eléctrico.
También se considerarán consumidores vulnerables los consumidores en situación de desempleo, afectado por un Expediente Temporal de Regulación de Empleo (ERTE). En caso de ser empresario, que haya visto reducida su jornada por motivo de cuidados, u otras circunstancias similares que supongan una pérdida sustancial de ingresos.